"¿Cómo voy a quedar?" es la pregunta que más escucho antes de una primera sesión de Botox. Es normal tener dudas sobre un tratamiento que involucra el propio rostro. Acá te cuento, con honestidad, qué pasa antes, durante y después.
Antes del tratamiento: la evaluación
Todo empieza con una consulta donde evalúo tu musculatura facial en movimiento y en reposo. No se aplica una dosis estándar: la cantidad de unidades y los puntos de aplicación se definen según tu anatomía, la profundidad de las líneas y el resultado que buscás.
En esa misma consulta repasamos contraindicaciones (embarazo, lactancia, ciertas medicaciones o enfermedades neuromusculares) para asegurarnos de que el tratamiento sea seguro para vos.
El día de la sesión
El procedimiento es breve:
- Marcamos los puntos de aplicación con tu rostro en movimiento.
- Aplicamos microinyecciones de toxina botulínica en cada punto.
- La sesión completa dura entre 15 y 20 minutos.
Las agujas son muy finas. La mayoría de las pacientes describe una molestia leve, tolerable sin necesidad de anestesia.
Inmediatamente después: qué es normal
Al salir del consultorio podés notar:
- Pequeñas marcas rojas en los puntos de aplicación, que desaparecen en minutos u horas.
- Leve sensibilidad en la zona tratada.
- Ningún cambio visible todavía — el efecto no es inmediato.
Se recomienda no acostarse ni frotar la zona durante las primeras horas, y evitar ejercicio intenso el mismo día.
¿Querés saber si el Botox es lo indicado para tu caso? Escribime y lo evaluamos juntas.
Consultar por WhatsApp →Evolución del resultado
Días 1 a 3 — Todavía no se nota
La toxina empieza a actuar sobre el músculo, pero el efecto visible recién está empezando. Es normal no ver cambios en estos primeros días.
Día 3 a 7 — Primeros cambios
Empieza a notarse la suavización de las líneas de expresión en la zona tratada. Es el momento en que la mayoría de las pacientes dice "ya se ve algo".
Semana 2 — Resultado completo
El efecto alcanza su punto máximo. Es el momento en que hacemos el control de seguimiento para evaluar si hace falta algún ajuste.
Meses 1 a 4 — Sostenimiento
El resultado se mantiene estable. Las líneas de expresión tratadas permanecen suavizadas y el rostro conserva su movimiento natural.
Meses 4 a 6 — El efecto empieza a ceder
El músculo recupera su actividad de forma gradual. Es el momento habitual para coordinar la siguiente sesión, antes de que las líneas vuelvan a marcarse igual que antes.
¿Cómo se ve el resultado?
Con la dosis correcta, el resultado no debería notarse como "hice botox" — debería notarse como "descansaste bien" o "se te ve bien la piel". Las líneas de expresión se suavizan, pero el rostro conserva su movimiento: podés fruncir el ceño, sonreír y gesticular con naturalidad. Un rostro sin ningún movimiento no es un buen resultado: es una dosis mal calculada.
Lo que el Botox no va a hacer
El Botox trata líneas de expresión dinámicas (las que aparecen al mover el rostro), no arrugas ya marcadas en reposo, ni pérdida de volumen o flacidez. Para esos casos existen otros tratamientos, y una parte importante de la consulta es justamente definir cuál es el más adecuado para lo que estás buscando.
Si tenés dudas sobre qué esperar en tu caso particular, coordinemos una consulta en Córdoba Capital.
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